Río de Janeiro está invadida por miles de fanáticos argentinos tras el pasaje a la final del seleccionado de Alejandro Sabella. A pesar de que la mayoría no tiene entradas, muchos viajaron para vivir la final en Brasil y estar alentando desde las calles cercanas al Maracaná o también mirar el choque decisivo desde el Fan Fest de Copacabana.