Luego agregó sobre la polémica jugada del gol anulado: “Es imposible que no lo haya visto. Así le cagan la vida a mucha gente. No tengo nada que decir de jugadores y dirigentes, hicieron todo lo que tenían que hacer. Siempre es lo mismo tengo los huevos llenos, por un corrupto o marmota perdemos”.
Y cerró conmovido: “Haberlo jugado en La Plata fue un delirio. Fui con mis hijos y terminaron lagrimeando, ya es la segunda vez que les pasa lo mismo”.