Cómo fue su infancia: “Tuve una madre soltera y me crié con mis abuelos y tíos; a mi papá nunca lo conocí; no reprocho nada y nunca tuve intención de preguntarle quién es. La verdad es que estamos muy apegados con mi mamá y nunca me pidió nada; le doy todo el cariño y, de esa forma, le trato de devolver todo el esfuerzo que hizo por mí”.Qué relación mantiene entre su familia y el fútbol: “Cuando se trata de fútbol les digo que se pongan ellos los botines, entre risas y tristezas, cuando pierdo un partido. Son hinchas de Newell´s y me dicen: ‘¡Cómo entregaste ese gol!’. Cuando juego, te entra esa sensación de adrenalida y cosquilleo, pero hago el trabajo que me gusta y me divierte, y tengo la suerte de estar en el club que me vio nacer”.“Lo más difícil fue la adolescencia; mientras todos salen, vos te tenés que ir a dormir, pero siempre tuve amigos que me acompañaron. Elegí esta carrera y valió la pena el sacrificio porque quise estar en la Selección y en Primera División, y lo pude lograr gracias a mi esfuerzo y al de mi mujer que me aguantó siempre”, confesó la fiera.Y cerró: “Disfruto mucho a mis hijas, me encanta. Alma y Aitana me cambiaron la vida y soy un papá presente”.