Sólo compró comida para la familia, porque ella está haciendo la dieta Pronokal desde hace tres meses. Ya pasó la etapa de reemplazo de algunas comidas por batidos proteicos, y también ingiere alimentos ricos, pero reduciendo grasas y azúcares.Por eso el domingo, cuando sus padres, Elsa y Julio, fueron a almorzar con su hija, yerno y nietos, tuvieron que llevar el pan, ya que en la casa de los Dupláa- Echarri está prohibido.“Bajé diez kilos, porque la televisión te hace más gorda. Siempre te hace sentir que tenés entre cuatro y cinco kilos de más. Fue duro acostumbrarme, pero pude cumplirla. Ahora estoy en la etapa de mantenimiento, y trato de no tentarme. Lo sorprendente es que bajé todo en un mes, y ahora ya puedo mezclar los alimentos. Pero no sólo me estoy cuidando de las comidas: con Andrea (Pietra, vecina y compañera en La leona) vamos a crossfit, porque soy muy fiaca para hacer deportes sin compañía”, cuenta Nancy, que no pierde las costumbres que tenía en Villa Urquiza, su barrio natal: sale de compras en calzas y zapatillas. Y en agosto... ¡otra vez en pantalla!Fotos: Gente