El mal momento que Francisco protagonizó ayer producto del accidente con Mariano conmovió a toda la Casa, a tal punto que el cordobés, actor involuntario de la luxación de hombro que sufrió su compañero, rompió en llanto en el confesionario. Sin embargo, un rato después, con el rionegrino ya de vuelta, aquellas lágrimas del grandote y la congoja que exhibieron otros se transformaron.
