"Actualmente, si una empresa no tiene diversidad de género no puede generar productos que tengan una buena llegada al mercado", describió.
Según la experta, "las mujeres son clave en cuanto a las decisiones de compra; esto va mas allá de un tema ético".
"Estamos empujando las decisiones de agenda entre las industrias, los gobiernos y los organismos internacionales. Pero en el mundo, solo un 12% de las personas que desarrollan los nuevos sistemas de inteligencia artificial son mujeres", advirtió Masnatta.
Y subrayó: "El movimiento cultural y social que vemos actualmente tiene que ver con incluir a las mujeres en la toma de decisiones de la tecnología".
"El primer desafío es tener 'role models' cercanos, en nuestra región. Hay que desarmar la idea que no hay emprendedoras tecnológicas locales y visibilizar las pocas mujeres que hay desarrollando tecnología", explicó la emprendedora.
"El segundo desafío es entender que la tecnología no es solamente programar. Se necesitan también personas que desarrollen experiencias de usuarios y trabajen en diseño, y en temas de ciberseguridad", añadió.
"Y el tercer desafío es trabajar en otra forma de aprender a que la que tiene hoy el sistema educativo, como es la memorización. Hay que probar, intentar y equivocarse", añadió.
"Esta nueva forma de aprender está muy atrasada en las mujeres, porque nos enseñan con ciertas valores culturales y tendencias. Nos relacionamos más con las selfies de las redes sociales que con los videojuegos, que nos permiten intentar y equivocarnos", comentó Masnatta.
Finalmente, afirmó que "el cuarto desafío está relacionado a utilizar la tecnología para generar impacto social en el lugar en el que estamos todos los días".
"Las personas nos olvidamos que con la tecnología podemos transformar las vidas de otras personas, en un mundo con desafíos muy complejos", reflejó la líder de Chicas en Tecnología.