En esa línea, agrega que sus adherentes son "dolorosamente conscientes" de la "dinámica insoportable de la inercia institucional en el sector de la cultura en Alemania", y que reconocen "los límites actuales impuestos a la libertad de expresión".
"Queremos que tanto el festival como nosotros mismos respondamos a mayores estándares. Una plataforma internacional como la Berlinale y nosotros, en nuestros roles como programadores, consultores, moderadores y titulares de espacios, junto con otros trabajadores del festival, podemos y deberíamos expresar nuestro disenso sobre el actual asalto a la vida de los palestinos", explica el comunicado.
Además, los trabajadores firmantes llamaron la atención sobre lo que consideran como una falta de debate en la programación de este año alrededor del conflicto, mientras "el mundo es testigo de una inconcebible pérdida de vidas de civiles en Gaza, incluyendo a periodistas, artistas y trabajadores del cine".
"Esperamos que el festival tome una postura que sea consistente con aquellas que tomaron en respuesta a otros eventos que impactaron en la comunidad internacional durante los últimos años", señala la carta.
El conflicto en la Franja de Gaza, que se remonta a 1948, se agravó nuevamente después del 7 de octubre de 2023, cuando el movimiento islamista palestino Hamas llevó a cabo una incursión militar en el sur de Israel que produjo el secuestro de 240 personas y el asesinato de otras 1.200.
En represalia, el Gobierno israelí prometió "aniquilar" a Hamas.
En ese contexto, la ofensiva israelí ha dejado 28.473 palestinos muertos y más de 67.000 heridos en la Franja de Gaza, la gran mayoría civiles, según el Ministerio de Salud local.
Según Israel, 130 rehenes siguen en Gaza, de los cuales se cree que murieron 29.