Un estudio del Instituto de Estudios del Huevo ha identificado una variedad de proteínas valiosas, incluyendo ovodefensina, lisozima, ovotransferrina, clusterina, ovocleidina y ovoqueratina, así como colágeno, en la membrana adherida a la cara interna de la cáscara del huevo. La Dra. Marta Miguel Castro, experta en ciencias y investigadora del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (CIAL), señala que gracias al avance científico, hoy en día, estos nutrientes se extraen para múltiples aplicaciones.
Las aplicaciones son vastas y sorprendentes. En la industria alimentaria, la membrana de la cáscara del huevo se utiliza como ingrediente en salsas, como la popular salsa de soja. Además, tiene un impacto ambiental positivo, ya que se utiliza como absorbente de dióxido de carbono y metales pesados, ayudando así a proteger nuestro entorno.
En el campo biomédico, esta membrana ha demostrado ser una película biocompatible y biodegradable, utilizada en el tratamiento de heridas y quemaduras debido a su alto contenido de colágeno. Además, las investigaciones continúan para desarrollar hidrolizados y péptidos derivados de esta membrana, que podrían ser fundamentales en el tratamiento y prevención de diversas enfermedades.
Pero el impacto del huevo no se limita a la medicina y la industria alimentaria. En el mundo de la belleza, esta membrana se ha convertido en el secreto mejor guardado. Desde mascarillas que rejuvenecen hasta tratamientos para atenuar arrugas y mejorar la apariencia de los ojos hinchados, el huevo se presenta como una opción natural y efectiva para el cuidado de la piel.