Uno de los puntos que más interés generó es la hipótesis de que una de las construcciones descubiertas pueda corresponder a una fuente de agua de la época colonial. Los trabajos todavía continúan y, por ahora, no se completó el vaciado ni el análisis total de las estructuras, por lo que la interpretación definitiva deberá esperar el avance de los estudios.
El agua, un tema clave en la historia de Montevideo
La posible presencia de una fuente colonial tiene especial relevancia porque el acceso al agua fue un desafío constante para Montevideo. La viceministra de Educación y Cultura, Ana Ribeiro, recordó que se trataba de una ciudad amurallada y que, en contextos bélicos, podía quedar aislada. En ese escenario, disponer de agua suficiente era una necesidad vital, aunque no siempre se lograba.
Ribeiro también señaló que en la ciudad existían aguas de distintas calidades y que las del oeste eran consideradas las mejores. Además, mencionó una antigua leyenda urbana asociada a fuentes a las que se les atribuían propiedades curativas, como la descubierta por Luis Mascareñas, señalado como uno de los primeros pobladores de la región.
La directora de Cultura de la Intendencia de Montevideo, María Inés Obaldía, aportó otro dato central: durante unos 150 años, la ciudad se abasteció mediante reservorios de agua. Entre ellos había fuentes, cisternas y aljibes. Las primeras estaban vinculadas a manantiales, mientras que las cisternas y aljibes funcionaban como sistemas de captación de agua de lluvia.
Qué pasará con la obra del ascensor
El proyecto original buscaba garantizar el acceso al segundo piso del museo, una mejora importante para que más personas puedan recorrer el edificio. Sin embargo, el hallazgo obligó a revisar los pasos a seguir. De León indicó que se elaborará un informe para que la Comisión Nacional de Patrimonio evalúe si el ascensor podrá instalarse en el patio donde aparecieron los restos.
Por ahora, el foco está puesto en documentar y analizar las estructuras antes de definir cómo continuará la obra. El caso combina dos discusiones habituales en los edificios históricos: la necesidad de hacerlos más accesibles y, al mismo tiempo, la obligación de proteger aquello que aún puede contar capítulos desconocidos del pasado.
El hallazgo en el Cabildo de Montevideo vuelve a mostrar cómo una intervención urbana puede revelar capas ocultas de la historia. Bajo un patio pensado para una obra contemporánea, aparecieron señales de una ciudad que dependía de sus fuentes, aljibes y cisternas para sobrevivir.