Qué pasó. Analía volvía de aprobar un parcial y para festejar los llevó a tomar un helado. El más chico, que entonces tenía 3 años, tenía la boca llena de chocolate y a ella se le ocurrió decirle en chiste que fuera a darle un beso a su papá para mancharle la camisa. La respuesta que recibió la dejó en shock: "Mamá, no quiero ir con papá porque me baja los pantalones y me toca la cola".
