Las cotorras compiten "por el alimento con otras especies", tienen una "actividad depredadora" y dañan "tallos y brotes tiernos de la vegetación que emplean para hacer sus nidos", indicó el comunicado. Sus nidos, construidos en lo alto de los árboles, pueden alcanzar los 200 kilos, lo que supone un riesgo en caso de caída para los ciudadanos, agregó.
Importadas como mascotas desde hace décadas, algunas de estas aves fueron soltadas y proliferaron en los parques de la capital española. Su número aumentó 33% desde 2016, pasando de 9000 a 12.000, según un estudio de la Sociedad Española de Ornitología, citado por la alcaldía.
Las cotorras argentinas están catalogadas como "especie exótica invasora" en España.