"Los principales impactos citados por las empresas son el aumento de costos y retrasos", destacó hoy el informe de la Cámara de Comercio Británica, que analizó la situación de más de 1.000 empresas en el Reino Unido.
"Esta investigación nos brinda una visión inmediata del impacto de la perturbación del mar Rojo en las empresas del Reino Unido. Aunque ha habido capacidad sobrante en la industria del transporte marítimo de mercancías para responder a las dificultades, lo que nos ha permitido ganar algo de tiempo, nuestra investigación sugiere que cuanto más persista la situación actual, más probable será que las presiones de costos comiencen a aumentar", dijo William Bain, Jefe de Política Comercial de BCC.
La economía del Reino Unido, que ya experimentó una caída en sus exportaciones totales de bienes en 2023, se encuentra en un momento delicado, con la demanda global debilitada.
En este contexto, el BCC instó al Gobierno a considerar medidas de apoyo en el próximo Presupuesto de marzo.
Pedimos el establecimiento de un Consejo de Exportaciones para perfeccionar la estrategia comercial del Reino Unido y una revisión de la eficacia de la financiación gubernamental para el apoyo a las exportaciones. El comercio exterior es vital para el crecimiento de nuestra economía", advirtió.
Las declaraciones de empresas icónicas como Tetley y Yorkshire Tea, advirtiendo sobre la escasez de oferta, subrayan la gravedad de la situación.
La encuesta del BCC, que incluyó a 1.087 empresas y encontró que el 90% eran pequeñas con menos de 250 empleados, refleja cómo la disrupción afecta de manera desproporcionada a este segmento crítico de la economía.
Mientras tanto, durante el fin de semana, se intensificó la escalada bélica en el Mar Rojo.
Estados Unidos y el Reino Unido llevaron a cabo ataques aéreos contra 18 objetivos hutíes en Yemen.
Los bombardeos se ejecutaron este sábado mediante el despliegue de cazas desde el portaaviones USS Dwight D. Eisenhower, en respuesta al reciente incremento de hostilidades por parte del grupo rebelde, apoyado por Irán, contra embarcaciones en el mar Rojo y el Golfo de Adén.
El objetivo de estos ataques fue neutralizar capacidades militares clave de los hutíes, incluyendo arsenales de misiles, sistemas de lanzamiento, drones y defensas aéreas.