Su visión es que sí faltan medios pero porque el ecosistema de la tecnología está en continuo desarrollo. "Cada tecnología que sale remite a otra que estaba y la cambia, la hace más potente. Como pasó con la llegada de Internet, después Facebook e Instagram. Necesitas que haya una masa crítica de gente, y en el sector agropecuario está pasando eso. En los últimos meses hubo una explosión de tecnologías que se están desarrollando, pero todavía no está claro cómo van a ser las interacciones entre ellas", destacó.
Igualmente resaltó que el productor argentino, por lo general, adopta tecnología más rápido que el farmer estadounidense, donde en promedio tiene 60 años, contra 40 años en Argentina. "Es una gran diferencia. A nivel de educación también. En EE.UU. menos de 10% tiene estudios universitarios, en Argentina mucho más, y también ayuda la escala promedio, que es más grande en Argentina y puede hacer una adopción más rápida", afirmó.
Sí marcó como desventaja la falta de desarrollo del sistema de inversión. "En EE.UU. es probable que la misma empresa con un mismo producto tenga acceso a 5 o 10 veces más capital cuando arranca, lo que le permite lanzarse más agresivamente. En Argentina lleva mucho más tiempo, pero está cambiando", sostuvo.
Interacción público-privada
A su turno, también debatió Ricardo Negri, expresidente del Senasa y exsecretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. "Sirve muchísimo que tanto el sector público como el privado se comprometan, porque es un ecosistema que está en constante ebullición y no hay un líder, sino un cambio constante buscando el equilibrio y muy impactado por el ingreso de nuevas tecnologías", refirió.
Para que haya más apoyo, destacó que el sector público tiene que acompañar al privado y conformarse como engranajes del mismo ecosistema. "Si hacen fuerza contrapuesta se desgastan y se rompen. En la medida que se articule entre lo público y lo privado vamos a avanzar mucho más rápido", subrayó.
Negri afirmó que lo que faltan para él son puentes, más que medios. "Faltan lugares de coordinación y de acercamiento. El ecosistema emprendedor cuando está muy parado en la solución muchas veces pierde de vista el problema. Lo peor que puede pasar es enojarse con el cliente porque no adopta la tecnología. Veo capacidades que se van porque no encuentran la forma de solucionar ese puente. Cuando los puentes están los medios por lo general aparecen", remarcó.
También refirió que para los emprendedores es fundamental enamorarse del problema y no de la tecnología o la solución. "Cuanto más te metes en el problema a resolver, mayor probabilidad de tener éxito".