Precisó que "en otros lugares del país se ataca el fuego y en tres, cuatro o cinco días, según la magnitud se termina, pero ahí en el Delta en forma permanente hay fuego. Apagamos el fuego y los mismos isleños, a instancias de los productores, vuelven a encenderlo al otro día".
Cabandié sostuvo que esta actitud responde a "intereses obviamente productivos, para renovar las pasturas, pero con un método que va contra el ambiente, la flora, la fauna y los humanos.
"No se trata de desmontar, porque no son bosques nativos, ni tampoco implantados, son pastizales que tienen una altura tal que le impide acceder al ganado vacuno", apuntó.
Reclamó en ese punto la acción de la justicia, porque "si no se detiene a los que inician el fuego, es difícil que eso termine".
Señaló que el 16 de junio pasado, presentó una denuncia penal en el marco de la cual el juez federal de Paraná, Daniel Alonso, debería ordenar "cruzar el catastro con la geolocalización del fuego".
Cabandié afirmó además que en la cuestión de los incendios "hay situaciones ocultas que no se quieren dar a conocer: ¿Quiénes son los titulares de esas tierras?", se preguntó.
Al respecto, apuntó que "el intendente de San Nicolás, (Manuel) Passaglia, es uno de los que tiene 840 hectáreas y, además, en los campos de su hermano que es diputado provincial, hubo incendios".