“Esto cae en un momento muy distinto al otro. Hoy el consumo per cápita de carne vacuna ha caído por debajo de todo lo que es la proteína aviar. La presión actual en la demanda interna no es la misma que cuando se comían casi 95 kilos de carne bocina al año, por cada argentino”, explicó el diputado.
La Secretaria de Comercio de la Nación había dicho: "No nos va a temblar el pulso a la hora de cerrar las exportaciones de carne", a la vez que planteó la detección de "comportamientos especulativos" en el sector ganadero y frigorífico. Español sostuvo que precio de la carne "ha subido muchísimo más a final del año pasado y este año, realmente tiene que tener un parate".
Entre las herramientas que Español indicó para aplicar en el mercado de las carnes, describió algunas posibles. “Pueden ser subas de retenciones, encajes, cupos, medidas que se pueden tomar y se están evaluando".
Por su parte el bloque radical también apuntó contra los efectos en el funcionamiento de la economía del país.
“Afecta la credibilidad exterior del país y nuestra confiabilidad como proveedores de alimentos. Pareciera que los funcionarios nacionales no tienen en cuenta quiénes serían los perjudicados reales. La industria cárnica argentina emplea a más 77 mil trabajadores registrados y el sistema de agronegocios de la carne que va desde los agricultores que producen el maíz hasta los transportistas de hacienda en pie. Hay más de 131 mil productores ganaderos que en 2020 y lo que va de 2021 pudieron mantener la producción y el empleo gracias a las exportaciones”, dice el comunicado.
Buryaile agregó sobre este punto: “La sola amenaza es algo suficientemente grave para perturbar el comercio interno y el comercio internacional de carnes. Máxime si se tiene en cuenta que Argentina necesita divisas para cumplir con las obligaciones externas y el momento es muy distinto a otro”.
“Las exportaciones cárnicas crecen en volumen, montos y destinos desde 2016 en un círculo virtuoso que genera empleo y divisas para todo el país. El año pasado aportaron a las arcas del Banco Central más de 2.700 millones de dólares con un récord de 900 mil toneladas. Junto con otras exportaciones no solo permiten al país importar insumos industriales, también vacunas, kits de testeo y todo lo necesario para atravesar la pandemia”, cerró el comunicado del Bloque de UCR.
CRA apeló a la ironía
A través de un comunicado emitido este martes, CRA aseguró que “se pretende hacer creer a la población que la exportación de carne es el factor desencadenante de su precio en el mercado interno, sin considerar abiertamente la incidencia inflacionaria y la presión fiscal antedicha”.
La entidad, una de las integrantes de la Mesa de Enlace, también recordó la medida aplicada por el entonces Presidente de la Nación Néstor Kirchner.
Jorge Chemes, Presidente de CRA
Jorge Chemes lidera CRA, que también se sumó a las críticas ante el posible cierre a las exportaciones de carne.
“Resulta un síntoma de la decadencia intelectual para enfrentar el tema la idea de retornar al cierre de exportaciones, una experiencia que bajo el mismo signo político produjo un desastre en el stock bovino, con cierres de innumerables frigoríficos, y en corto tiempo, un aumento considerable del precio del producto”, sostuvo la gremial presidida por Jorge Chemes.
CRA fue un poco más allá y además del recuerdo, apeló a la ironía: “Paradójicamente, los mismos que decidieron cerrar exportaciones se quejan ahora de la concentración de los frigoríficos, cuando fueron ellos quienes produjeron dicho efecto”.
“No volvamos a destruir la cadena de la carne, trabajemos para que haya más producción, más transparencia en la cadena, menos presión impositiva, más incentivos al agregado de kilos por animal y menos ideas obsoletas y demagogia”, cerró el comunicado de CRA.