Piden declarar Emergencia Agropecuaria Nacional por las heladas
Uno de los pedidos de la Asociación de Productores del Alto Valle es que se declare la “emergencia agropecuaria nacional” y también la provincial, con el fin de que se logren medidas de apoyo al sector frutícola producto de los daños causados por las heladas tardías de la semana pasada en la zona.
La inclemencia del clima afectó a los frutos de pepita, frutos secos, carozos y otros cultivos, con pérdidas que superaron en algunos casos el 70% de lo producido.
“Deberá preverse en forma urgente, en el área laboral, de las medidas para paliar la crisis social que se avecina, como consecuencia de la falta de la materia prima, que es el fruto de todo un año de inversiones y sacrificios por parte del sector productor”, manifestaron en un comunicado Martín Rodríguez y Carlos Borocci, presidente y secretario respectivamente de la entidad.
“El fruto de la fruticultura está en juego”, alertaron.
No solo cultivos: producción ovina, también en alerta
“Los ovinos recién esquilados y los neonatales (primeras 72 horas de vida) son sensibles a las bajas temperaturas, al viento y a las precipitaciones. La exposición a estas condiciones meteorológicas puede provocar el síndrome hipotermia-inanición que determina una alta mortalidad en la majada. El índice de enfriamiento en ovinos se utiliza para determinar el riesgo de ocurrencia de este síndrome”, manifestaron los técnicos del INTA Castelar.
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Los productores agropecuarios buscan proteger a su ganado de las inclemencias del clima.
Y puntualizaron en el tipo de cuidados para proteger a las majadas. “Se busca orientar el manejo para disminuir los riesgos de ocurrencia del síndrome. Para su tratamiento se utilizan, entre otras estrategias, el suministro de reparos o la suplementación con alimentos energéticos”, explicaron.
A24.com Agro había contado el mes pasado la historia de Gustavo Almassio, productor ovino del sur de Buenos Aires, que se encontró con una escena muy difícil al hallar a su rebaño a merced de un crudo temporal de lluvia, viento y mucho frío. Gran parte de sus corderos, más de 100, finalmente fallecieron.
Ante el panorama desolador, cobijó a todos los pudo en el interior de su hogar, los arropó con sus propias frazadas y salvó a 17 animales.