“Pusimos en marcha lo que ya sabemos: estufa, cocina a leña y agua caliente. Una bañera, loza y más agua caliente. La primera parte fue sacarlos de la hipotermia, era lo urgente. A una que ya la había dejado, le había puesto “Maruja”, pero parecía que ya estaba muerta. Sin embargo decidí ponerla en agua caliente", contó el productor.
Pero el milagro sucedió: Maruja, estaba viva. "Felizmente salió de la hipotermia. Saqué las frazadas de mi cama. Esa noche la pasaron bien y ahora están tomando la mamadera”, reveló Almassio.
Y el episodio también le dejó un aprendizaje. Para el ganadero, la clave en los próximos meses estará en construir una serie de galpones que protejan a los animales de las inclemencias del clima. Se trata de estructuras en las que podrían caber de a 100 animales de los 600 que tiene. Su intención es construir más de un galpón.
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Atahualpa, el héroe inesperado
Un detalle del esquema productivo, que apunta a la convivencia de su actividad con el ambiente es el uso de perros para combatir a los predadores naturales de las ovejas. Fue justamente uno de los perros el que avisó la situación que estaban viviendo los corderos.
"Los perros son una manera de mantener un equilibro en el campo. No me gusta usar ningún tipo de venenos. La producción de ovinos tiene muchas dificultades, entre ellos los predadores naturales, los más peligrosos, zorros y pumas", sostuvo Almassio.
Para enfrentar esa problemática, el productor introdujo tiempo atrás un perro, Atahualpa, "que no actúa atacando a otros, sino por disuasión", reveló. Y aseguró: "hace un año que lo tengo y no tuve problemas de ataque de pumas. El tipo manda y no se acerca".
Según relató Almassio, Atahualpa vive con las ovejas. "Está en el lote, durante el temporal estuvo, recorre, viene hasta la casa, es el objetivo de los perros protectores", contó. Y en el caso del temporal fue el qué le avisó al productor la situación.
En este esquema sustentable, Almassio también le quiso dejar un mensaje a la parte de la sociedad que condena la producción de animales. “Yo me dedico a la producción ovina y vacuna. Carnes y lanas. Y no soy vegano, pero no significa que no quiera ni ame a los animales. Y si bien hay un fin económico. Pero acá hay algo que tiene que ver con el alma, con lo que a uno le gusta. Yo vivo para los animales, no de los animales”, concluyó.