“Es muy amplio todo lo que se puede hacer, como reconstruir mataderos y frigoríficos, apoyar a la industria lanera o la compra de maquinarias y con eso mejorar los índices productivos que claramente se pueden lograr, porque hay un potencial para hacerlo”, indicó.
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Miguel O'Byrne (FIAS) habló de la importancia para los productores de una cláusula de ajuste para la Ley Ovina.
Otra de las facetas importantes de la Ley Ovina para proteger a la producción, y puntualmente a la de la Patagonia, es la diferencia en las condiciones de producción en comparativa a la de otras regiones del país. Mientras que una oveja en Santa Cruz requiere de entre 3 y 4 hectáreas para conseguir el alimento que necesita para poder crecer y desarrollarse según lo recomendado, en la pampa húmeda esa misma oveja puede compartir una única hectárea con hasta 10 ovejas más.
Una diferencia sustancial. Por eso O’Byrne remarcó el federalismo de la ley cuya financiación está caída. “En todas las provincias de Argentina hay ovejas. Hay una gran potencialidad del ganado ovino en términos de rentabilidad”, indicó.
“Al valor de la cría que produce y de la lana que produce cada oveja, la facturación se te puede ir a u$s 400 por hectárea, y entonces eso comparado con otras rentabilidades ese extremadamente interesante. Por eso la importancia del andamiaje prolijo. Hay mucha gente invirtiendo en ovinos en este momento en la zona pampeana porque los números cantan”, concluyó O’Byrne.