ver más
Un factor clave

"Una campaña no exenta de riesgos": pronostican una mejora en el clima, pero lenta

La Bolsa de Cereales sostuvo que la campaña fina será "menos perturbada" que la anterior. Pero alertó por riesgo de incendios y mayores bajantes en los grandes ríos.
20 de mayo de 2021 - 18:04
Una campaña no exenta de riesgos: pronostican una mejora en el clima, pero lenta

El factor del clima, uno de los puntales fundamentales de los productores para la campaña. 

En pleno arranque de la campaña fina, en el que se espera que el trigo pueda ser récord y superar la barrera de las 20 millones de toneladas, la Bolsa de Cereales estimó que si bien es temprano para “un diagnóstico certero”, a priori los meses siguientes mostrarían una mejora climática con respecto al año pasado. Pero aclararon que lo que viene “no estará exento de riesgos”.

La campaña 2020/2021 está finalizando después de haber experimentado fuertes anomalías, que incidieron negativamente en la producción del agro argentino. Como es usual durante la estación de otoño, en estos momentos, el sistema climático atraviesa una fase de transición hacia el escenario que dará marco a la siguiente campaña. El Océano Pacífico Ecuatorial conserva una amplia franja con temperaturas por debajo de lo normal, que constituyen un residuo de “La Niña” observada en la temporada anterior, previéndose que, durante lo que resta del otoño y el invierno, mantendrá un estado “Neutral Levente Frío”, pasando a “Neutral Frío” al llegar la primavera”, sostuvo el Informe de Perspectivas Climáticas Estacional, de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su última presentación.

Los técnicos de la entidad porteña sostuvieron que “aunque es demasiado temprano para hacer un diagnóstico completamente certero puede señalarse que la campaña 2021/2022 apunta a una evolución menos perturbada que la observada en 2020/21, pero no exenta de riesgos”, aclararon.

¿Cuáles son los riesgos?

La estación actual del año trae consigo los resabios de las sequías que muchas zonas del campo argentino sufrieron por efectos de La Niña, en los últimos meses. Una buena parte de la campaña gruesa se vio afectada por la falta de agua y hasta incendios en zonas verdaderamente “calientes”, como el norte de Buenos Aires y otras zonas de Santa Fe. Allí hubo rindes, principalmente en soja, que estuvieron muy por debajo de los esperado. El maíz pudo promediar mejores números gracias a la buena humedad que tuvo Córdoba.

Sin embargo, desde la Bolsa de Cereales indicaron que para lo que resta del otoño “la disminución estacional de la radiación solar y temperatura reducirán la evapotranspiración mejorando el aprovechamiento de las precipitaciones, pero sin lograr compensar los déficits en el interior del área agrícola”.

Y señalaron que se agravaría una situación que ya por estos días preocupa a varios eslabones de las cadenas agroindustriales: la altura de los ríos. “Las altas cuencas de los grandes ríos Paraná y Paraguay entrarán en su estación seca, por lo que sus alturas volverán a entrar en disminución, manteniéndose por debajo de sus niveles normales”, sostiene el informe.

agosto.jpg

La campaña y el clima, una relación fundamental para el análisis de los productores.

El panorama del invierno

El frío no parecería aflojar y para la Bolsa de Cereales el termómetro empujaría para abajo. “Se acentuarán los rasgos que comenzaron a perfilarse durante el otoño”, sostuvieron. El informe también habla de vientos polares que intensificarían su influencia, y que “solo las zonas más próximas al océano Atlántico recibirían buenos aportes hídricos gracias al calentamiento de sus aguas.

“Los faltantes de humedad y las bajas temperaturas volverán a generar grandes masas de material vegetal seco y combustible, dándose condiciones propicias para la producción de incendios”, fue el alerta de los especialistas.

invierno.jpg

La Bolsa de Cereales realizó sus estimaciones de cara a la campaña de invierno.

El agro viene de un verano preocupante en esta materia, y varias zonas del país fueron declaradas en emergencia agropecuaria por este problema.

Una primavera con poca agua

A raíz del incremento en la actividad de los vientos polares y un consecuente “efecto depresor de las precipitaciones”, el interior del área agrícola padecería aún mayores déficits hídricos.

La Bolsa mantiene para esta estación del año el alerta por posibles incendios, a la vez que menciona que el aporte de agua que normalmente reciben los grandes ríos como el Paraguay y el Paraná tendrá menos agua en sus altas cuencas.

“Retardará la recuperación del calado de los puertos”, explicaron.

¿Al fin verano?

El arribo del calor reduciría “gradualmente” la intensidad de los vientos polares, y en el mismo período el Océano Pacífico disminuirá su enfriamiento.

febrero.jpg

Los especialistas esperan un repunte en el clima para el verano.

“Eso hará que el clima evolucione hacia un estado más cercano a lo normal”, indicaron los especialistas.

De todas maneras en la Bolsa de Cereales creen que enero todavía “sufriría efectos residuales de ese proceso, por lo que las lluvias continuarán siendo inferiores a lo normal sobre el interior del área agrícola, y sólo las zonas cercanas al calentamiento del Océano Atlántico recibirán precipitaciones abundantes. Recién en febrero las precipitaciones regresarán a gran parte del interior del área agrícola, aunque el sudoeste de la Región Pampeana, más próximo al área de acción de los vientos polares, seguirá registrando faltantes de humedad”, indicaron.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp

Noticias más leídas