Más allá de la actividad en pista durante el fin de semana de carrera, el complejo fue concebido para operar de manera permanente durante todo el año, albergando otras competencias internacionales, convenciones y espectáculos culturales. El presidente del país anfitrión, Paul Kagame, remarcó que el proyecto busca generar un impacto duradero: “La meta nunca fue un solo fin de semana de carrera, sino un beneficio duradero para nuestra gente”, destacando además el plan para formar a futuros pilotos, ingenieros y técnicos locales.
Cómo fue la historia de la Fórmula 1 en territorio africano
La trayectoria de la categoría en esta región del mundo se puso en marcha originalmente en Marruecos, en la temporada 1958, con una victoria del británico Stirling Moss en la ciudad de Casablanca. Posteriormente, el campeonato trasladó su presencia hacia Sudáfrica, utilizando primero el trazado de East London y más tarde el emblemático autódromo de Kyalami.
Este último circuito albergó Grandes Premios durante casi dos décadas, hasta que el contexto político derivado del apartheid provocó su exclusión del calendario internacional en 1986. Aunque la actividad regresó brevemente a suelo sudafricano entre 1992 y 1993, los inconvenientes económicos impidieron sostener el evento, dejando la victoria de Prost el 14 de marzo de 1993 como el último antecedente oficial. Ahora, bajo la supervisión de la FIA y de Mohammed Ben Sulayem, el nuevo proyecto busca abrir una nueva era para el automovilismo internacional.