El Strudel Fest comenzó a gestarse en 2010 cuando Santa María, partido de Coronel Suárez, fue declarado Pueblo Turístico por el Gobierno bonaerense que encabezaba por entonces Daniel Scioli.
Los nacidos y criados en Santa María se ufanan del "manjar" que logran con su receta. Y revelan que uno de los secretos -desde ya, no el único- de ese logro resulta de la cocción del strudel en los hornos de barro volguenses Backhouffen, que son parte del legado cultural gastronómico de sus antepasados.
"La temperatura del horno es suave y homogénea, a diferencia de un horno industrial, por lo que su color, texturas, así como aromas y sabores, son diferentes y únicos", explicó Urban.
Tras salir del horno, el siguiente y fundamental paso es ir ensamblando en canaletas especialmente realizadas para la ocasión, que permiten dividir el strudel por metro.
El diseño de las canaletas fue de Javier Graff, un emprendedor gastronómico de Santa María y uno de los promotores de realizar un strudel gigante que año tras año pretende superar los metros de largo.
"La receta siempre es la original; lo que varía son las cantidades de los ingredientes, claramente, porque las dimensiones, año a año, van aumentando", aclararon desde la Asociación de Turismo Comunitario Santa María. Aunque incorporaron una variante destinada a personas celíacas.
Cuatro cocineros del pueblo están a cargo de la coordinación, y además se suman entre 10 a 15 asistentes encargados de trasladar las manzanas, las carretillas donde van dejando las cáscaras, las jarras con la crema y los potes de azúcar. A medida que la preparación avanza, a todos los une la misión de unir unos 70 metros de masa.
"Es emocionante para todos los que realmente queremos la fiesta", enfatizó Urban, quien agregó que este fin de semana habrá además otras comidas típicas alemanas combinadas con sabores cerveceros, paseo de artesanías, visitas guiadas, música y danzas tradicionales.