"Y me contestó que el plantel de River, en su gran mayoría, es de chicos muy chicos, jóvenes que viven con sus padres en barrios del Gran Buenos Aires y la única preocupación que tienen es que si se llegan a contagiar, pueden contagiar a sus padres. Son ellos los que no quieren arriesgar y tienen razón", reveló.
"Entonces me pregunto: a ese chico que siente eso, ¿tenemos que exigirle que vaya a jugar un partido de fútbol en el epicentro de la pandemia? Porque ahora el epicentro está en América del Sur", continuó.
Finalmente, no quiso ahondar sobre la posibilidad de que los equipos argentinos jueguen partidos en Brasil cuando se reinicie la Copa Libertadores a partir del 15 de septiembre, como determinó la CONMEBOL.
"Tenemos que entender que estamos en una pandemia y que al cruzar la frontera hay que ver la cantidad de focos de infección que existen, por ejemplo en Brasil. Hay que verlo con los números, no quiero hablar más para no molestar a nadie", concluyó.