Según la acusación, se cuestionaba el manejo de unos 36 millones de pesos —a valores de 2019— destinados a una ficción que finalmente no fue emitida, con sospechas sobre la contratación y la triangulación de fondos a través de la Universidad de San Martín. Sin embargo, el Tribunal Oral Federal 7 resolvió absolver a la actriz, a su productora A+A Group y al exministro Julio de Vido, al no encontrar pruebas suficientes de defraudación.
A pesar de ese fallo judicial, el grito que irrumpió en la casa volvió a poner el tema en agenda y dejó en evidencia cómo ciertas controversias pueden reaparecer incluso en contextos completamente distintos. Una vez más, un instante inesperado dentro de Gran Hermano alcanzó para sacudir el juego y desatar un fuerte debate en redes sociales.