Qué pasó. El partido en Avellaneda es una caldera y la muestra más clara es la discusión entre Pavón y el cuarto árbitro Germán Delfino. El delantero de Boca le protestó un supuesto penal contra él de Saravia y el colegiado lo amenazó con hablar con el árbitro principal (Herrera) para que no salga al complemento. Caliente.
