Boca sufrió como nunca en el año y por eso la sonrisa del final fue más de alivio que de alegría. Había sido sometido por Inter durante buena parte del partido y el 1-0 con el que el equipo brasileño forzó los penales tuvo gusto a premio para el Xeneize. El equipo de Miguel Ángel Russo está en los cuartos de final de la Copa Libertadores y protagonizará un duelo nacional ante Racing.
