Los estrechos vínculos con Anibal Fernández le permitieron además tejer fuertes alianzas con la política durante el gobierno de los Kirchner.
Tanto fue así que, gracias a su relación con el por entonces jefe de Gabinete, logró colocar a su hijo, Andrés Meiszner, como director del Registro Nacional de Armas, el ex RENAR, convertido en la ANMaC tras la asunción de Mauricio Macri.
Su hijo Andrés también apareció en las tapas de los diarios cuando trascendió que Martin Lanatta, uno de los involucrados en el triple crimen de General Rodirguez, oficiaba como gestor informal para obtener permisos de portación de armas otorgados como el RENAR.
Actualmente, Meiszner padre se encuentra bajo prisión domiciliaria, en el marco de la causa conocida como FIFAgate, el escándalo de sobornos pagados por los derechos de televisación de partidos y el marketing del fútbol sudamericano, entre 2004 y 2015.
Además de no poder volver a ocupar cargos en la entidad que rige el fútbol mundial, deberá pagar una multa de un millón de marcos suizos, algo así como 60 millones de pesos argentinos.