"Nada dura para siempre. La estabilidad no solamente la da uno, cómo se siente… Cada final de año para mí es importante, siempre. Más allá de la duración de los contratos, yo me baso en cómo llego a final de año, cuáles son los desafíos que tengo por delante, si estoy con energía, con ganas de vivirlo, con entusiasmo para afrontarlo… Si veo que hay una comunión entre todas las partes, si yo me siento bien, no tengo por qué cambiar. Ahora, si hay razones para cambiar, es porque suceden cosas, y en eso está el posible desgaste mismo. En ese sentis, soy muy respetuoso conmigo mismo y con los demás. Si no encuentro todo eso, posiblemente no siga estando. Pero el punto lo haré al final de año". "Nada dura para siempre. La estabilidad no solamente la da uno, cómo se siente… Cada final de año para mí es importante, siempre. Más allá de la duración de los contratos, yo me baso en cómo llego a final de año, cuáles son los desafíos que tengo por delante, si estoy con energía, con ganas de vivirlo, con entusiasmo para afrontarlo… Si veo que hay una comunión entre todas las partes, si yo me siento bien, no tengo por qué cambiar. Ahora, si hay razones para cambiar, es porque suceden cosas, y en eso está el posible desgaste mismo. En ese sentis, soy muy respetuoso conmigo mismo y con los demás. Si no encuentro todo eso, posiblemente no siga estando. Pero el punto lo haré al final de año".