Qué pasó. La hinchada mexicana que está en Rusia abandonó un grito homofóbico (¡Puto!) con el que solía amedrentear a los arqueros rivales de su selección por una opción más respetable. Con la serie de Luis Miguel siendo furor, los simpatizantes aztecas cambiaron el canto reprochable por una versión amigable.
