Por qué. En 2015, Ronaldinho y su hermano impulsaron una construcción en el lago Guaíba, en Porto Alegre, pero sin licencia para iniciar el proyecto de pesca pretendido. La zona, además, está protegida ambientalmente, por lo que la Justicia multó a los infractores con 8,5 millones de reales (2,3 millones de dólares), pero Ronaldinho nunca saldó esa deuda.