Qué pasó. Se supo que el arquero del Liverpool, Loris Karius, sufrió un codazo en la cabeza que le generó una conmoción cerebral que afectó su visión y reflejos durante el partido de la final de la Champions contra el Real Madrid en Kiev, el pasado 26 de mayo. Todo hace suponer que por eso el arquero alemán se comió dos goles insólitos que terminaron consagrando campeón al equipo español, por 3 a 1.
