La orden de Bartomeu es clara: no habrá grandes compras si no hay grandes salidas, por lo tanto en el equipo que juega Lionel Messi se habla de "liberar" a los franceses Samuel Umtiti, Ousmane Dembélé, Jean-Clair Todibo, los brasileños Rafinha y Coutinho, y, si se puede, Antoine Griezmann, aunque el galo sólo sería un comodín desesperado si se intenta el regreso del brasileño Neymar del PSG.
La decisión de Barcelona tiene que ver con el control económico de LaLiga, que le comunicó al club catalán que si quería a Lautaro tendría que concretar pases y justificar ingresos que fueran un porcentaje del fichaje del ex Racing.
En eso está ahora la secretaría técnica del club, obligada a cerrar ventas para reactivar la compra del argentino, tasado en su momento en 111 millones de euros y que hoy se iría del Inter por 70 u 80, más el pase de algunos jugadores.
Fuente: Télam