Como Caniggia, Sebastián Villa debutó en Primera a los 18 años (en Deportes Tolima, de su Colombia natal). Como Claudio Paul, cada vez que agarra la pelota vuela (“hay pocos como él”, califica Carlos Tevez), igual que el rubio argentino en sus orígenes, le cuesta tomar la decisión correcta en los últimos metros.
Debe aprender cuando dar el pase, cuando definir y,fundamentalmente, cómo hacerlo. Caniggia puede ser su espejo. A los números nos remitimos. En River, el blondo jugó 53 partidos y metió 8 goles (una baja efectividad del 15 por ciento). Villa, en Boca, desde su arribo, hace 19 meses, en torneos locales, jugó 29 encuentros, muchas veces entrando desde el banco –como Cani en el Millonario- y anotó 4 goles (efectividad del 14 por ciento). Si adosamos torneos internacionales, su estadística empeora, ya que no marcó tantos en 13 partidos disputados.
Igual que Claudio Paul, el colombiano, debutó en su selección muy joven. A diferencia del argentino, aún no escribió capítulos históricos. Si saca lustre a sus condiciones, escucha a Tevez y logra tener como espejo a Cani, tal vez, algún día, tenga sus inolvidables goles a Brasil, a Italia o aquel doblete a Nigeria, en un Mundial...