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Tapia encontró un aliado en Messi.
Tapia encontró un aliado en Messi.
Siempre conversó con Jorge Amor Ameal y también le prometió poder, aunque era necesario correr a su ex socio polìtico, Daniel Angelici. Sin renuncia del ex vicepresidente de Boca a su cargo en la AFA, necesitaba elecciones, con ellas, el ex ladero de Mauricio Macri, estaría afuera de la mesa chica del fútbol argentino.
En resumen, todos adentro. Siempre tuvo el ascenso y el interior. Ahora los cinco clubes grandes tienen responsabilidades importantes en la AFA. De los seis vicepresidentes (antes eran 3), cuatro son de equipos grandes: Ameal (Boca), Donofrio (River), Tinelli (San Lorenzo), Moyano (Independiente), más Guillermo Raed (interior) y Marcelo Achile (Defensores de Belgrano, por el ascenso). Víctor Blanco (Racing) mantuvo el trascendente cargo de secretario general.
La grieta que no que no pudieron o no quisieron terminar en el país ni Cristina Fernandez de Kirchner, ni Macri, pasó a ser historia en la AFA por el manejo político de Tapia. Fueron claves sus laderos históricos, Pablo Toviggino y Daniel Ferreiro, estrategas del voto del interior y del ascenso, del cambio de estatuto, de la modificación de la fecha de las elecciones. Algo insólito, a 10 meses del fin de mandato (expira en marzo de 2021), se vota la reelección hasta 2025. Es decir, quedan, desde ahora, mínimo 5 años más de Tapia presidente. Ni la pandemia pudo detener el objetivo del amigo de Messi, quedarse instalado en el sillón que llevó a Julio Grondona a ser uno de las personas más influyentes del fútbol mundial.