Roberto Gramajo, el principal acusado de haber disparado, declaró en el juicio que fue “apretado por la policía” para “hacerse cargo del hecho”, pero aseguró que no tuvo “nada que ver”.
Concretamente le dijo a los jueces del tribunal: “me apretó la policía para hacerme cargo del hecho. Amenazaron a mi familia para que me entregue. Yo no tuve nada que ver. Estaba con mi mujer, no estuve en el lugar de los hechos. No sé cómo pueden probar que era yo”.
No obstante, el fiscal Fernando Fiszer pidió que se leyera la declaración que el propio Gramajo había prestado durante la etapa de instrucción, en enero pasado, en la que reconoció haber sido el autor material del disparo aunque involuntariamente.
El relato de Gramajo trastabilló con una afirmación que se contradijo con la realidad: sostuvo que “la policía estaba” cuando prestó declaración indagatoria ante un juez y un fiscal de instrucción. Ello no pudo haber sido así.
La causa
El 30 de diciembre del año pasado, Gramajo baleó al turista sueco Christoffer Persson, de 36 años, quien paseaba a pie junto con su pareja por la calle Tacuarí al 500, de esta Capital, buscando una dirección en su teléfono celular.
Estaban ambos a dos cuadras del lugar de alojamiento cuando fueron sorprendidos por Gramajo y Peláez, quienes andaban “a la pesca” e intentaron arrebatarle sus bienes.
En medio de esa situación, Gramajo descerrajó un disparo que impactó en la rodilla derecha del turista, quien cayó al piso y fue asistido por su pareja. Poco después llegaron patrulleros y una ambulancia del SAME, pero la herida obligó a la amputación de parte de la extremidad lesionada. Persson permaneció varios días internado en el hospital Argerich.
Gramajo fue identificado por el automóvil Peugeot 207 que quedó registrado en las imágenes de los domos de seguridad. Estaba a nombre de una empresa que se lo facilitaba a su padre para el trabajo.
El presunto autor del disparo intentó ocultarse en casa de su novia, en la Isla Maciel, un barrio de Avellaneda lindero con el Riachuelo. Allí fue detenido. Poco antes del arresto posteó en redes sociales: "perdón por todo".
En su declaración indagatoria ante el fiscal Marcelo Retes y el juez Alfredo Godoy, el principal imputado dijo que el disparo se le había "escapado". Y que el arma, que estaba en el interior del vehículo, no era suya y la descartó en el Riachuelo.
Persson estaba en la Argentina de vacaciones. Había visitado el sur y días después del episodio que cambió su vida tenía previsto viajar a Mendoza.