El desafío es doble para el Estado y la sensación es que no se llega a calibrar que la criminalidad compleja, si bien requiere técnicas sofisticadas y articulaciones entre las agencias públicas, también requiere inexorablemente instituciones sólidas que permitan a los funcionarios trabajar en paz.
Esta advertencia no es nueva: en el “El Federalista” (una recopilación de artículos que defendieron la ratificación de la Constitución federal para Estados Unidos), más precisamente en el parágrafo 78, Alexander Hamilton destaca que el Poder Judicial es el más débil de los tres poderes, que es imprescindible defenderlo y que no puede haber un Estado de derecho sin un Poder Judicial independiente.
Sin embargo, en la práctica no se le presta la debida atención a esos consejos...aunque en breve los fiscales, por ejemplo, deberán encarar con nuevos bríos las derivaciones locales del escándalo de Odebrecht, a partir de información muy sensible y fuerte que habría llegado desde Uruguay que impactaría tanto en la investigación del “Soterramiento del Sarmiento”, como en la de “AySA”.