Llermanos le adelantó a A24.com que responderá preguntas y fundamentaría cómo la ministra de Seguridad Patricia Bullrich colocó en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) funcionarios para perjudicar la situación de los Moyano y sobre el rol que se le dio a los espías en el proyecto AMBA.
El miércoles está citado a indagatoria el periodista de Clarín Daniel Santoro, que está acusado de ser partícipe de una presunta maniobra de espionaje y extorsión. Santoro se defiende argumentando que el llamado a indagatoria es un paso hacia la criminalización del ejercicio del periodismo por una maniobra de ex funcionarios y empresarios kirchneristas.
El jueves es el turno del fiscal de la causa de los Cuadernos Carlos Stornelli que fue citado nuevamente, después de haberse negado seis veces a prestar declaración indagatoria.
Stornelli fue declarado en rebeldía por sus ausencias y es sometido a una investigación administrativa a cargo de la Procuración General, que la maneja con una sugestiva modorra. Mientras el fiscal, dicen quienes entran sin golpear a su despacho, está muy tranquilo. Como si supiese algo que el resto de los actores de ese caso no sabe.
El viernes, declara el espía Jaime Stiuso, que alega ser una víctima de la presunta red de espionaje liderada por Marcelo D´Alessio. Stiuso también se presentará en Comodoro Py ante el juez Luis Rodríguez en el marco de la causa por presunta extorsión al despachante de Aduana Gabriel Traficante por parte de D´Alessio.
Más allá de estos y otros movimientos, Casación debe definir aún muchas incidencias. Eso le da tiempo a Ramos Padilla y genera estrés en Cambiemos.
También es fuente de estrés el trabajo del fiscal Franco Picardi, que no deja de recolectar prueba que complican a Iecsa en el soterramiento del sarmiento y, por lo tanto, a la familia presidencial. El resto del frente judicial de Cambiemos, que es vasto, permanece en estado de “feria judicial” desde hace tiempo.
Mientras tanto, del otro lado de la grieta, las causas contra Cristina Kirchner y ex funcionarios K se mueven también al compás de las encuestas y la campaña. Cada tanto se generan noticias, pero son también más mediáticas que trascendentales. Es que las condenas y absoluciones casi que brillan por su ausencia.
Hay siempre rumores fuertes en Comodoro Py sobre el expediente conocido como “Operación Puf”, elaborado en base a escuchas de un origen discutible. Pero por la propia forma de trabajo de Claudio Bonadio, nunca se sabe si un día amaneceremos con espectaculares procedimientos, o si la bruma de los rumores no pasa de allí.
El gobierno, a través de la Oficina Anticorrupción (OA) y la Unidad de Información Financiera (UIF), son quienes más insisten en mover las causas contra los “k”. Los jueces ya no responden que sí automáticamente.
Ambos organismos pidieron elevar a juicio oral un tramo de la causa de los Cuadernos de las Coimas, en el que la ex presidenta está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita dedicada a recaudar coimas. Pero aún, si es que sucede, falta un largo tiempo para que el juicio comience.
Asimismo, la UIF solicitó que los empresarios K Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa vayan a juicio oral por lavado de dinero en el marco de la causa sobre presuntas operaciones inmobiliarias irregulares en Comodoro Rivadavia.
En el escrito al que accedió A24.com, la UIF señala que
“Efectuaron sucesivas cesiones sobre el inmueble identificado como “Lote 2 de la Manzana 61 A de las tierras ganadas al mar” emplazado en la ciudad de Comodoro Rivadavia, con escasos meses de diferencia y con una sobrevaloración exorbitante, a los exclusivos efectos de dar apariencia de licitud a activos de origen ilícito”. “Efectuaron sucesivas cesiones sobre el inmueble identificado como “Lote 2 de la Manzana 61 A de las tierras ganadas al mar” emplazado en la ciudad de Comodoro Rivadavia, con escasos meses de diferencia y con una sobrevaloración exorbitante, a los exclusivos efectos de dar apariencia de licitud a activos de origen ilícito”.
Sin embargo, a pesar de los pedidos del Gobierno, en Comodoro Py los jueces se mueven al ritmo de las encuestas y las resoluciones de las causas están “amesetadas”. “Los Sauces y Hotesur” aún no tienen fecha de comienzo del juicio. Tampoco “Dólar Futuro” y “Memorándum con Irán”.
Del mismo modo, los pedidos de Margarita Stolbizer y de la UIF para reabrir la causa sobre el presunto enriquecimiento ilícito de los Kirchner duermen en el juzgado federal Nro. 5, hoy a cargo de María Eugenia Capuchetti. Todo a pesar de las confesiones y pruebas aportadas por el ex contador de los Kirchner Víctor Manzanares en el marco de la causa de los Cuadernos.
La verdad es que nadie se anima a iniciar una discusión sobre la chance de abrir una causa cerrada. En esos casos tan delicados, la política muestra su rostro más corporativo. Tan corporativo que cicatriza la grieta. Es que nadie sabe en que puede terminar una nulidad de un sobreseimiento firme.
Una elección se avecina. La feria judicial empezó hace tiempo, ya que se inició cuando se conocieron las primeras encuestas. En cuatro días empieza formalmente, lo que hace meses se inició. Nada nuevo bajo el sol.