El lunes el acusado habló por primera vez en el juicio para defenderse y dijo “soy inocente, todo fue un error...las fotos que fueron encontradas en la computadora de mi consultorio del Garrahan eran de trabajo, profesionales y con el consentimiento de sus padres”.
Durante el proceso declararon 38 testigos y peritos, 15 menos de lo previsto inicialmente, dado que "el resto de los testigos que ofrecieron todas las partes fueron desistidos por considerarse innecesaria su declaración".
El acusado es trasladado para cada audiencia desde el inmueble de Núñez donde cumple con su prisión preventiva, morigerada a domiciliaria desde principios de septiembre. La fiscal Dupuy pide que vuelva a la cárcel.
Russo llegó a juicio acusado de haber distribuido 336 videos de explotación sexual infantil facilitados a través de la red Emule, de tenencia con fines inequívocos de distribución de 964 fotos y 68 videos de menores de 13 años realizando actividades sexuales explícitas, y de haber producido 5 sesiones fotográficas de niñas exhibiendo sus partes genitales, a lo que se suman 220 imágenes tomadas a chicos en lugares públicos haciendo foco en la zona íntima.
Nota elaborada con información de la agencia Télam