Tras fijar su nombre en el mapa musical español, regresaron en el 2021 con un nuevo álbum, "Corazonada", y de la mano de ese repertorio que contenía canciones como "Nudes" y "Caramelo" se abrieron paso dentro del circuito festivalero con presencia en Boombastic, Planeta Sound, Oasis Sound y Granada Sound, entre otros.
Télam: ¿Qué raíces musicales tienen con Argentina y en particular con nuestro rock?
Diego Arroyo: En lo personal, he escuchado rock argentino desde que tengo uso de razón. Creo que mis primeros recuerdos tienen que ver con (Andrés) Calamaro y Los Rodríguez, fundacionales en mi sensibilidad musical, y de ahí fui desgranando las conexiones con Los Abuelos de la Nada, Charly García, Bersuit Vergarabat, Fito Páez y Soda Stereo, con el que conecté muchísimo en su era de Canción Animal por los lazos con bandas que amo desde la infancia como The Police y The Cure.
T: Tomando un poco el título de aquella alianza con Love of Lesbian titulada La Vida Moderna, ¿Qué piensan de esta actualidad musical guiada por el algoritmo? ¿Fue para ustedes una ventaja contar con esas herramientas que de algún modo democratizan el alcance y la llegada a nuevas audiencias?
DA: En nuestro caso esas herramientas lo fueron todo: aunque en los últimos dos años Veintiuno se ha dado a conocer de una forma más amplia. Toda nuestra trayectoria ha venido del underground, la autogestión, el boca a boca y el contacto artista-seguidor que nos han permitido, sencillamente, existir. No obstante, comprendo el peligro del algoritmo y el ritmo y limitaciones a los que nos somete.
T: ¿Se sienten parte de una escena en España o cercanos a otros grupos de su generación?
DA: Muchísimo. Somos parte de una generación de bandas que han florecido en una época en la que el foco no estaba sobre nuestra escena, y creo que eso une mucho. Incluso hemos tenido la fortuna de colaborar con algunos de ellos y confío en que eso siga sucediendo con mayor frecuencia.
T: Hace unos meses salieron con un podcast titulado Ya no nos hablamos para acompañar el estreno de El Arte de Perder ¿Cómo surgió esa idea y qué propósito guarda ese proyecto?
DA: El proceso de construcción de un disco es colectivo, e implica a mucha gente aportando ideas, talento y trabajo en paralelo a los artistas. Muchas de esas ideas son poco visibles, y pensamos que podía ser muy bonito que algunas de las personas que han trabajado en el álbum pudieran contarlas en sus propias palabras.