Pero hay aspectos de su juego a los que Irlanda puede recurrir para mejorar sus posibilidades. Para empezar, este encuentro enfrenta al ataque más poderoso contra la defensa más mezquina del torneo. Cuando Irlanda consiguió su histórica victoria 16-9 sobre Nueva Zelanda, en noviembre pasado, defendieron como si sus vidas dependieran de ello y nuevamente podrían resultar difíciles de romper.
A pesar de haber estado en el grupo más difícil, Irlanda solo ha recibido dos tries y tiene el mejor porcentaje de éxito en tackles que cualquier equipo en la Copa del Mundo. Además, ha errado muy poco tackles.
Además, los Springboks expusieron algunas debilidades en los All Blacks en su primer partido del torneo, especialmente en el line out donde lograron ejercer una gran presión.
Nueva Zelanda tiene el promedio de éxito en el line out más bajo que cualquiera de los equipos que quedan en la competencia, aunque con un 90 por ciento, esto sigue siendo muy alto. El line out fue una formación que Irlanda explotó al máximo cuando venció a Nueva Zelanda el año pasado, y estará seguramente en sus planes mientras se preparan para el enfrentamiento del sábado.