El impacto del cambio climático ya no puede ser ignorado. Cada vez hay más pruebas contundentes: Como los 50 grados de calor en Vancouver, Canadá. Por eso, sus consecuencias comienzan a ser contempladas por los principales gobiernos del mundo.

El cambio climático, factor que afecta negativamente el desarrollo económico (Foto: AP)
El impacto del cambio climático ya no puede ser ignorado. Cada vez hay más pruebas contundentes: Como los 50 grados de calor en Vancouver, Canadá. Por eso, sus consecuencias comienzan a ser contempladas por los principales gobiernos del mundo.
El Banco Central Europeo, acaba de dar la novedad: Incluyó, por primera vez, como los daños y cambios en el medio ambiente afectarán de manera negativa a la economía y al PBI de los países.
En un comunicado oficial, la entidad que regula a la economía de la Unión Europea y el valor del Euro señaló: "El cambio climático tiene profundas implicaciones para la estabilidad de precios y, en consecuencia, se ha comprometido con un ambicioso plan de acción relacionado con el clima".
Para toda la Unión Europea, el BCE acordó un objetivo de "dos por ciento", como inflación anual. Aunque permitirá que los precios puedan superar, temporalmente esa barrera.
Pero para realizar sus estimaciones macroeconómicas, desde ahora tendrá en cuenta los cambios que operan en la naturaleza.
Todos estos factores inciden en los procesos para la producción y distribución de bienes. Provocan pérdidas económicas que hasta ahora no figuraban en las proyecciones o balances, según sea el momento del año.
El banco europeo analizará el "desenvolvimiento ambiental" de las empresas al considerar si un activo puede calificar como garantía o ser comprado por la entidad que tiene su sede en Frankfurt, Alemania.
También comenzará a realizar "pruebas de estrés climático". El objetivo será evaluar cómo el calentamiento global acelerado afecta a la economía en la eurozona.
La titular del BCE consideró que el cambio climático tiene profundas consecuencias para la estabilidad de precios. Su impacto ya no puede ser ignorado. Por eso, se aceptó una tasa de inflación más alta de la prevista ( ahora será del 2% en lugar del 1,8%) y con una flexibilidad que antes no tenía. Especialmente porque Alemania se mantenía férrea en que sus socios cumplieran con esas metas.
Pero la salida de la pandemia ( desde el punto de vista económico al menos) y al efecto invernadero obligan a cambiar las previsiones.
Algo similar a lo que hace la Reserva Federal, con la llegada de Joe Biden al poder en EE.UU., para impulsar la recuperación económica.
Donald Trump renegaba de la "existencia" del cambio climático. El presidente demócrata en cambio, se ha propuesto reimpulsar los acuerdos sobre el clima para 2030 y 2050 de la Cumbre de París.
Los 27 que comparten la zona Schengen comenzarán a tener que prevenir los efectos del clima sobre la tierra, sobre los países, las personas y además, sobre la economía.
Desde el próximo presupuesto, la legislación de la UE estará en sintonía con las normativas ambientales que propuso el acuerdo de París. Las empresas deberán adecuarse para cumplir esos estándares con su producción.
La Unión Europea busca reducir las emisiones netas de carbono en un 55% para 2030. Imprescindible para limitar el calentamiento global y hacer que se sitúe muy por debajo de los 2 grados Celsius.
Los expertos en medio ambiente advierten que un cambio de 1,5% de promedio en la temperatura traerá cambios irreversibles en el planeta.