Los sistemas de movilización precoz – como lo es este dispositivo- tienen como finalidad movilizar a los enfermos para evitar distintos tipos de complicaciones inherentes al paciente crítico, como puede ser la trombosis de los miembros inferiores, la neuropatía y la mayor probabilidad de infecciones.
Daniel Godoy explicó que “Para los casos de recuperación por cuadros graves de Covid-19, el ejercicio del paciente contribuye al período de retirada del respirador” y añadió: “hay cada vez más evidencia de que la movilización precoz ayuda a realzar el estado nutricional, evita la atrofia muscular y es un soporte importante para estimular el sistema inmunológico”.
Juan Tejeda, secretario de Ciencia y Tecnología, precisó que este desarrollo surgió por una necesidad específica del Hospital Malbrán. “Los equipos que se analizaron estaban desarrollados más para personas con problemas neurológicos y motrices, por lo que aquí se innovó para generar un equipamiento para personas en coma inducido”, explicó.
Tejeda, además, señaló que el motor eléctrico es pequeño, pero que cuenta con la fuerza suficiente para hacer girar los pedales a los que van sujetados los pies del paciente, y eso provoca ejercicios aeróbicos en la persona que está en la cama, quien esta monitoreada por el equipo médico que la atiende en forma permanente.