El objetivo de este dispositivo es que aporte al cuerpo células que produzcan los mismos péptidos que el organismo humano necesita para regular los ciclos de sueño.
De esta manera, en la mitad del tiempo habitual, el cuerpo humano podría recuperar el ritmo de su reloj interno y evitar, de esta manera, todos los trastornos propios del efecto jet lag.
Este programa de investigación tiene una duración de cuatro años y medio y tiene, como primer objetivo público, a los militares y socorristas. Si este dispositivo tiene éxito, podría expandirse a la población en general, ya sea para los que realizan viajes de larga distancia como para los que trabajan durante muchas horas o en horarios irregulares, que a largo plazo podría afectar la salud mental.