Sin embargo, gracias a este festival, el funeral no es la última vez que las personas ven el cuerpo de sus parientes fallecidos. Cada vez que un aldeano muere, el cuerpo se envuelve en varias capas para evitar la descomposición natural y, cada tres años, cuando se lleva a cabo este evento, se viste al difunto con su ropa favorita para que sea admirado por sus familiares.
La muerte, un suceso importante para la cultura Toraja
Para los miembros de esta comunidad, la muerte tiene un rol muy importante ya que, para ellos, no es un evento aislando y repentino, sino un proceso que se desarrolla durante toda la vida. Es por ese motivo que, los funerales son los eventos más costosos e importantes de esta cultura. Los mismos se celebran durante varios días con el sacrificio de búfalos en aguas, peleas de gallos, música, rezos y llanto. La ostentación de la ceremonia depende de cuán acaudalada era la persona antes de morir. Después del funeral, los cadáveres son depositados en bóvedas en forma de agujeros en los precipicios rocosos de las montañas que rodean a las aldeas.
Por otra parte, los Toraja hacen efigies de madera y las visten con ropa colorida. Cada una de ellas simboliza a los muertos y son colocados en rocas de cara a la aldea, con la intención de que los espíritus de los muertos puedan cuidar a sus familiares vivos.