El equipo arbitral del VAR no corrigió la jugada y lo certificó. Pero, ¿Cuál fue la excusa? Que el fallo del árbitro principal, para ser corregido, debe ser evidente. Aparentemente, a juicio de quienes deberían corregir estos errores, el inexistente contacto entre los futbolistas no fue suficiente para modificar la decisión del árbitro.
Finalmente, Harry Kane se paró frente a la pelota, remató a la izquierda del arquero, que se arrojó correctamente y lo atajó, pero el rebote le quedó de nuevo al delantero inglés, que anotó con el arco vacío.
Con ese tanto, Inglaterra venció a Dinamarca y se metió en la final del certamen, en la que enfrentarán nuevamente en Londres a Italia.