Boca comenzó la defensa del título en la Copa Argentina con una goleada 4-1 sobre Central Córdoba de Rosario, con un doblete de Nicolás Orsini, un gol de Luis Vázquez y el restante de Exequiel Zeballos de penal, sobre el final del partido.

Boca comenzó la defensa del título en la Copa Argentina con una goleada 4-1 sobre Central Córdoba de Rosario, con un doblete de Nicolás Orsini, un gol de Luis Vázquez y el restante de Exequiel Zeballos de penal, sobre el final del partido.
Sebastián Battaglia decidió poner como titular a Óscar Romero, el talentoso enganche paraguayo que llega desde San Lorenzo, y no falló. El zurdo, desde el minuto 0 del partido, tuvo la claridad y movilidad para aportarle a Boca el volumen de juego que, por momentos, le falta.
El ex Racing y habitual integrante de la selección paraguaya fue la gran figura del Xeneize: se cansó de asistir a los delanteros, Orsini, Salvio y Vázquez, y de asociarse con sus compañeros del mediocampo.
En el segundo tiempo, Orsini lo asistió luego de un error enorme de los defensores rivales pero Romero, con la derecha, falló un gol insólito. Quiso darle con efecto pero la pelota salió pegada al palo izquierdo. Hubiera sido un debut redondo. Sin embargo, el Mundo Boca se ilusiona con este arranque de Romero, un futbolista con cabeza y talento de equipo grande.