Será un tema para diciembre decidir sobre el futuro estos recursos. Todos generan una grieta muy marcada por alta y bajas, idas y vueltas.
De la calidad de Cardona no hay dudas, tampoco de su inconstancia. Boca deberá gestionar un nuevo préstamo con Tijuana, con quién comparte el pago del contrato. A favor de Cardona, no estuvo presente en las peores derrotas de Boca de los últimos años. No jugó en Madrid, tampoco con Santos y fue reemplazado por Battaglia en el Monumental en el último clásico. Quedar exento de las grandes caídas lo deja con vida, y al menos sostiene el interrogante de qué hubiera pasado con él en cancha.
Villa está otra vez en el equipo, lo cual parecía impensado durante la racha de triunfos tras asumir Battaglia. Pero las últimas derrotas con Vélez y Gimnasia forzaron su regreso. Al delantero, con Argentinos y anoche, le cuesta desequilibrar como antes de la sanción.
Pavón no tuvo minutos en el Minella, pero hasta hace poco era una solución parcial para el ataque del equipo. Boca, aunque ofrecerá una renovación de contrato, sabe que el jugador no aceptará tales condiciones y lo utilizará hasta que finalice su vínculo en junio del próximo año.
Toto Salvio ingresó muy bien luego de una larga inactividad por una nueva lesión de ligamentos cruzados de su rodilla. El contrato se le vence en junio de 2022 pero ya empiezan las negociaciones entre las partes para estirar su permanencia en Boca.
Mientras mira hacia el futuro y ratifica algunos jóvenes como Almendra, Vázquez, Mancuso, Montes, Medina y Zeballos, Boca se aferra a las memorias del pasado para sobrevivir a los vaivenes del mercado.