Después de ese glorioso momento, Rigante continuó su carrera en varios clubes, incluyendo Huracán y Argentinos Juniors. Sin embargo, fue su amistad con Maradona lo que lo llevó a Boca Juniors en 1981. Rigante recuerda el llamado de Diego y cómo rápidamente se unió al club. Aunque solo jugó un partido oficial, tuvo la oportunidad de compartir momentos inolvidables con jugadores como Brindisi. A pesar de algunos desacuerdos con el técnico Marzolini, Rigante logró ser campeón con el equipo de la Ribera.
A lo largo de su carrera, Rigante ha sido testigo del carácter excepcional de Maradona, un jugador fenomenal pero también polémico. Recuerda cómo Maradona los llevó a recorrer el mundo en innumerables amistosos y la generosidad del ídolo argentino al compartir sus ganancias con el equipo. Sin embargo, también reconoce que Maradona cometió errores debido a su carácter y las malas influencias que lo rodeaban. A pesar de los altibajos, Rigante no olvida la admiración y el respeto que tiene por su antiguo compañero.
La vida de Rigante ha estado marcada por su dedicación al fútbol. Aunque ahora desempeña el rol de encargado en un edificio, siempre ha permanecido cerca del deporte que ama.
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Maradona lo llevó a Boca y hoy es encargado de edificio