
La deportista compartió el arreglo "casero" en las redes sociales y, como era de esperarse, se viralizó rápidamente. Lo insólito de la situación es que su kayak sufrió un golpe en una de las competencias y la australiana decidió arreglarlo con un preservativo, al que destacó como "muy flexible y fuerte" como solución improvisada ante ese problema.
Luego de convertirse en campeona olímpica con el kayak reparado de forma caseta, Fox compartió su alegría en las redes sociales y, ante la prensa, expresó: "Tanta emoción, tanta alegría, tanta acumulación en este momento. Es simplemente increíble. Estaba soñando con esto y realmente creía que estaba dentro mío, que podía hacerlo, pero nunca se sabe lo que va a pasar en los Juegos Olímpicos. Se trata de mantener los nervios a raya y probablemente no lo hice muy bien en el kayak unos días antes, así que fue difícil llegar a este punto, pero ha sido increíble lo que hice hoy".
La deportista de 27 años se quedó con la medalla de bronce en canotaje de slalom y la dorada en la categoría C1, preseas que sumó a las que ya tenía de bronce en Rio 2016 y la plateada de Londres 2012. La australiana, que luchó para que la disciplina no sea eliminada y garantizar la igualdad en la representación femenina en la categoría, declaró: "No puedo creerlo. Estoy muy orgullosa de estar aquí hoy en la categoría C1 femenina y estoy muy orgullosa de todas las mujeres que han corrido aquí y han sido parte de este momento”.