Pero no se trataba de unas ostras cualquiera. Los funcionarios descubrieron que eran de la variedad magaki, un manjar muy popular durante el invierno en Japón. Sin embargo, no se van a aprovechar de esta excelente cosecha.
"No pensamos sean para consumirse", dijo un miembro del equipo al periódico Asahi Shimbun. "Eso implicaría controles de seguridad". Una verdadera lástima porque, aunque los precios varían en todo el mundo, esas ostras fácilmente podrían valer decenas de miles de dólares.
El Sea Forest Waterway es el único centro de remo estándar internacional en todo el país. Como cuando terminen los Juegos contarán con un presupuesto anual para su mantenimiento de apenas US$1,5 millones, las autoridades tienen que encontrar una solución a largo plazo para su costoso problema con las ostras.