“No puedo ni respirar, nadie del municipio fue capaz de llamar. Agradecemos a los directivos del jardín que fueron los únicos... Las maestras tienen un sueldo de mierda, así que les agradecemos con el alma, porque una de ellas se dio cuenta y le tiró una soga, si no se hundía mi nieto. Un ángel lo sostuvo”, completó Catalina.
Tras agradecerle infinitamente a las maestras que colaboraron tirándole una cuerda al nene, Gabriela, su mamá, sumó más detalles.
"Francesco ahora está bien, no tuvo ningún problema más que raspones. Él tiene autismo, así que hay que ver cómo reacciona en estos días. Él estaba jugando y tuvo la mala suerte de caer justo en el pozo. Cuando llegué escuchaba los gritos", dijo.
Gabriela contó, además, cómo se enteró del accidente cuyo rescate fue "eterno". "A mi me llamó la directora del jardín y me pidió que me acerque urgente al jardín sin darme explicaciones", comenzó.
"Salió la abuela y cuando llegamos era un caos, vi a la abuela gritándole al pozo, me pedían que no me acerqué porque se iba cayendo la tierra y estábamos todos muy asustados, entre los gritos y desesperación nuestra y de las maestras", sumó la mamá del niño.
Luego del rescate, lo trasladaron al hospital para hacerle chequeos y una tomografía, mediante la cual descartaron cualquier tipo de lesión ósea. “Tiene que tomar medicamentos porque el pozo en el que cayó puede estar lleno de virus”, agregó su mamá.